El golpe de calor es la emergencia médica más grave relacionada con la exposición al calor. Se produce cuando el cuerpo pierde la capacidad de regular su temperatura interna, elevándola a niveles peligrosos, generalmente por encima de los 40 grados centígrados. Si no se trata de inmediato, puede provocar daños permanentes en el cerebro, el corazón, los riñones y los músculos, e incluso resultar fatal.
A medida que el cuerpo humano envejece, sus necesidades nutricionales evolucionan. Aunque es común pensar que en la tercera edad se requiere menos alimento debido a una disminución de la actividad física, la realidad es que ciertos nutrientes se vuelven aún más críticos. Entre ellos, las proteínas destacan como el pilar fundamental para mantener la autonomía, la salud muscular y la calidad de vida en la vejez.